jueves, 26 de mayo de 2016

TAREA 3

TAREA 3


REFLEXIÓN SOBRE UNA COMUNIDAD DE PRÁCTICA EN LA QUE PARTICIPES EN TU ORGANIZACIÓN.


En el ámbito de actuación de mi organización y dentro de mi puesto de trabajo (auxiliar administrativo). Puedo decir que no pertenezco a ninguna comunidad de práctica. Se puede decir que soy el único auxiliar administrativo de mi Instituto. Por mi experiencia profesional tampoco he participado en ningún equipo de trabajo, ya que se forman en las Consejerías y se componen de especialistas en distintas materias. Se suelen denominar Comités, etc.
En mi labor cotidiana y dentro de mi unidad de trabajo, se producen actos de colaboración llevados a cabo por la jerarquía o no (fruto muchas veces del compañerismo). Pero efectivamente los considero dentro del ámbito laboral. Tiene esa finalidad última que es llevar a cabo la tarea, no existe por tanto una finalidad de aprender y  por supuesto no afectan a personas exteriores a la organización.
Sin embargo, observo que puede ser considerada con sus limitaciones y matices, como una comunidad práctica, la Red Profesional de la Junta de Andalucía. Ya que aunque la Junta de Andalucía ponga la plataforma y aunque el acceso está limitado a empleados público (no permite ámbitos interorganizacionales). Los propios empleados pueden crear grupos, tanto abiertos como cerrados, donde ampliar sus conocimientos y experiencias. Existiendo cierta libertad y flexibilidad entre los empleados. Y se tocan muchas áreas de interés, existen grupos que tratan sobre la aplicación de programas de uso de la Junta de Andalucía, del software libre, y ya dentro de lo más interno, diversos grupos que engloban empleados públicos de algunos servicios específicos. Utiliza para el aprendizaje una serie de diversos instrumentos, permite la discrepancia ya que existe la posibilidad de un debate entre los miembros de los grupos. Destaco de entre los instrumentos de aprendizaje: la posibilidad de compartir documentos y descargarlos, incluso tutoriales de diversa índole. Las videoconferencias y links que redirigen las páginas hacia artículos de internet.
Por último pueden con sus limitaciones y parcialidades, puede intentar solventar el problema de la “larga cola de talento” si bien en un  ámbito autonómico, ya que pueden integrarse o incluso crear un grupo los empleados con conocimientos especiales.
Fuera de mi organización, en su momento, visité algunos foros de internet, pero no los puedo considerar como una comunidad de práctica. Como se dice, los grupos encarnan a todos los estratos sociales y a todos los tipos de la sociedad. Por tanto, había usuarios de esos foros, con ganas de compartir su información y con ansias de aprender. Pero también existían auténticos propagadores de bulos, usuarios que utilizaban los foros para dañar a otros usuarios, imponer sus opiniones de forma coactiva, o con finalidades maliciosas o de burla. Ni se permitía el recurso a la coordinación ni existían por tanto claros objetivos de las personas. Tampoco existía confianza entre las partes.
Ante lo expuesto me desencanté y deje de participar.
Como reflexión considero que para crear una comunidad de práctica se deben tener muy claros los fines del grupo, cimentar el recurso de coordinación y ante todo tener un orden. Si no se siguen ciertas pautas mínimas de cortesía, la comunidad pronto puede degenerar en un proyecto frustrado, en el cual cada miembro, tratará de imponer su postura sobre los demás y se formarán grupúsculos de partidarios de uno y de otro. Y degenerará en ruptura y escisión.


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